lunes, 9 de abril de 2012

LA INTUICIÓN, cómo potenciarla.



Antes de explicar el cómo debería decir el qué.
¿Qué es la intuición? Según el diccionario de la R.A.E es la facultad de comprender las cosas sin necesidad de razonamiento.
Según como yo lo entiendo la intuición es el pensamiento del corazón. Así como la razón es el pensamiento del cerebro.
Extraigo unas frases de la escritora, pianista, matemática e investigadora de la consciencia: Annie Marquier, en la entrevista que le hicieron para la Contra en la Vanguardia:

Se ha descubierto que el corazón contiene un sistema nervioso independiente y bien desarrollado con más de 40.000 neuronas y una compleja y tupida red de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo.

[...]el campo electromagnético del corazón es el más potente de todos los órganos del cuerpo, 5.000 veces más intenso que el del cerebro.

Y sabemos que el campo magnético del corazón se extiende alrededor del cuerpo entre dos y cuatro metros, es decir, que todos los que nos rodean reciben la información energética contenida en nuestro corazón. (esto me parece particularmente bello, nada puede esconderse, todo vibra y se percibe, la bondad y la maldad, las luces y las sombras, por eso es inútil fingir lo que no se es pues todo al fin se porta encima, no se puede esconder, por lo menos no a la intuición)

La conclusión es que el amor del corazón no es una emoción, es un estado de conciencia inteligente.
Debemos aprender a confiar en la intuición y reconocer que el verdadero origen de nuestras reacciones emocionales no está en lo que ocurre en el exterior, sino en nuestro interior.


Y me pregunto: ¿aquel que nos creó por qué nos creo con dos centros de pensamiento? ¿No habría sido más fácil tener uno solo? ¿Y cuál es el motivo biológico de haber utilizado más el cerebro que el corazón? ¿La supervivencia de la especie?

Si el amor es un estado de consciencia inteligente que no necesita de una experiencia previa archivada en las neuronas...¿por qué el ser humano no ha utilizado más este potencial?
¿O si existía y se prefirió tapar, negar, ocultar y difamar a todo aquel que lo utilizase?
Antes la intuición parecía ser patrimonio exclusivo de santos, chamanes, sacerdotes, brujos y curanderos, aunque el verdadero potencial intuitivo nacía dentro de las mujeres de todo el planeta y de forma natural y espontánea. Sin ceremonias, sin artilugios ni pamplinas esotéricas.

Pero ahora parece estar activándose en toda la población de manera espectacular, en niños, mujeres y hombres por igual. ¿Qué está haciendo que el corazón empiece a tener más importancia que la razón? ¿Qué lo está provocando? Apuesto a que la consciencia del Sol tiene algo que ver.

Después de miles de años de dejarnos guiar por el raciocinio volver a manejar el timón desde el corazón puede ser tarea difícil.
Primero debemos familiarizarnos con los estados meditativos. Durante una meditación podrás empezar a reconocer las distintas voces que en ti habitan. Solo tienes que observar sin juzgarlas.
Necesitarás paciencia para conocerlas a todas. Aunque quizá en tu caso solo sea una sola voz con distintos aspectos.
En los sueños se pueden identificar muy bien ya que toman forma de personajes (conocidos o desconocidos)
Cuando tengas dudas y quieras apoyarte en tu intuición busca un momento para estar tranquilo. Relájate, si quieres con una música suave, o en silencio.
Comienza a ser consciente de tu respiración y cuando estés sosegado plantéate la situación que te inquieta.
Observa tus pensamientos, los personajes que intervienen, las imágenes que llegan a ti.
Luego observa tu cuerpo, pon la atención en tu corazón. Observa sin juzgar.

Por poner un ejemplo práctico:
Quiero dejar mi empleo. No me siento bien en él pero cada vez que pienso en dejarlo me asaltan las dudas: ahora no es buen momento, la crisis, el paro, la hipoteca, etc...
Aún así cada día voy al trabajo más triste, más inquieto. El deseo persiste.

¿Cómo diferenciar si es un deseo de la mente o es un deseo del corazón?
El deseo del corazón persiste de manera suave. Es una voz muy sutil pero a la vez fuerte. No suele tener lógica, porque el corazón no trabaja con la razón. No se sostiene ante planteamientos de sentido común.

Podrías hacerte varias preguntas sobre la cuestión que te motiva:
¿Quiero cambiar de trabajo por dinero y solo por dinero?
Si fuera que sí, entonces podrías seguir indagando.
Si fuera que no, entonces es un deseo del corazón.
¿Quiero cambiar porque no me siento reconocido?
deja que tu alma responda, quizás te sorprendas.
¿Quiero cambiar por el empleo o porque ya no me gusta mi profesión?
deja que tu alma responda.

Hay cuestiones que solo tu yo interior puede responder. La intuición son esos impulsos a veces locos que te ayudan a cambiar de rumbo y que a veces solo comprendes pasado un tiempo.
Por eso tener una aguda intuición es cuestión de mucha práctica, de mucho ensayo-error pero sobre todo de mucha confianza interior.

La voz de la intuición es sutil . Suele ser el primer impulso que sientes sobre algo. Luego aparece la mente y escanea ese primer impulso, lo procesa, lo monitorea, lo compara y a veces (muchas veces) lo descompone y destruye. Como un duro antivirus la mente filtra la mayoría de pensamientos intuitivos y si la persona es muy mental termina por eliminarlos, desechándolos como burdas fantasías.

¿Cómo disminuir el control de la anti-intuición?
Para captar las intuiciones has de estar en un continuo estado de acecho. Ser muy consciente de ti mismo. Para eso no te queda otra que practicar mucho la meditación o la observación consciente.
Cuando pesques las intuiciones, antes de nada, déjalas que se manifiesten que crezcan en tu interior, déjalas estar un tiempo prudente contigo. ¡No las rechaces sin más!
Si por ejemplo viene a tu mente que debes dejar ese empleo no lo hagas al día siguiente. Espera un tiempo prudencial y observa que pasa en ti y a tu alrededor. Deja que fragüe la idea. Pero no la destruyas con las dudas, el miedo o lo que la gente diga sobre esto o aquello.
Recréate, fantasea sobre tu nuevo empleo o sobre tu futura vida sin ese trabajo, observa qué viene a ti, qué sensaciones te mueve lo que tu mente te envía. Esas sensaciones son auténticas guías del alma, ¡hazles caso!
Luego estarás más seguro de qué rumbo tomar. La intuición (tu corazón) habrá hecho su trabajo.

Cuanto más sigas a la intuición más clara y fuerte se vuelve. Tu confianza la aviva y si crees haberte equivocado no juzgues antes de tiempo. Quizá lo que en un principio parece un desastre te conduce justo hacia donde tú querías ir, quizá no lo que quería tu mente (ego) pero sí tu alma. Aix¡¡¡¡ los caminos del espíritu son misteriosos.

Repasemos los puntos importantes para potenciar la intuición:

1) Medita sobre los deseos que activan tu intuición.

2) Observa todo tu entorno, tus emociones, las señales, los sueños, respecto a elegir esto o aquello.

3) Espera un tiempo (1 día, 1 semana, 1 año, depende el caso) para que fragüe la intuición.

4) Ejecuta la acción elegida. (importante¡¡¡ materializar¡¡¡¡)

5) No te arrepientas. Persiste en tu elección. (la culpa, la negatividad te resta poder)

6) Felicítate por tu valentía. Hayas o no obtenido el resultado que tu ego esperaba.

7) Deja que el tiempo te dé la razón. ( 1 día, 1 semana, 1 año... depende¡¡¡¡¡¡)



Esto es lo que a mí me funciona. Lo tengo muy integrado en mi ser. Si te gusta siéntete libre de compartirlo.

con amor:
Inma Sharii

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